La Barra Tóxica 68 conmemora 25 años de historia ligada al futbol en Salamanca, con el objetivo de demostrar que las tribunas también pueden ser espacios seguros para la afición y las familias.
El grupo busca marcar distancia de experiencias anteriores que dejaron un mal sabor de boca y plantea una forma distinta de acompañar al equipo, basada en la lealtad, la pasión y el llamado “aguante”, más que en la violencia.
Una historia compartida por generaciones
A lo largo de 25 años, la barra ha reunido a distintas generaciones de aficionados salmantinos. Su presencia forma parte de la identidad futbolera del municipio y de la expectativa que existe alrededor de Real Refineros FC.
Entre sus objetivos está unir a las cuatro zonas del estadio para respaldar al equipo en cada partido y fortalecer el ambiente de apoyo desde las gradas.
Quieren acompañar al equipo como visitantes
La Barra Tóxica 68 también contempla seguir al conjunto cuando juegue fuera de Salamanca. Para ello, sus integrantes aseguran estar preparados para las nuevas exigencias que implica acompañar al equipo en calidad de visitantes.
El llamado es a mantener una afición organizada y responsable, tanto en el estadio como durante los traslados.
Puertas abiertas para la afición
La barra mantiene las puertas abiertas para quienes deseen sumarse a este proyecto de apoyo a Real Refineros FC. Su apuesta es construir una tribuna unida, con pasión por el futbol y sin asociar el aliento con actos violentos.
Con esta visión, la Barra Tóxica 68 busca iniciar una nueva etapa en el futbol de Salamanca, respaldando al equipo y promoviendo espacios seguros para la comunidad aficionada.






