En el estado de Zamfara, en el noroeste de Nigeria, al menos 50 personas murieron y varias mujeres y niños fueron secuestrados tras un ataque armado en la aldea de Tungan Dutse, informó un legislador estatal. El hecho golpea con fuerza a la comunidad local y genera preocupación por la seguridad en la zona.
El legislador que representa el sur de Bukkuyum dijo que hombres armados asaltaron la aldea y que el ataque se prolongó durante la noche, con incendios en viviendas y disparos contra quienes intentaban huir. Las agresiones, según la versión oficial local, se extendieron a otras localidades cercanas.
Las autoridades locales y líderes tradicionales continúan buscando a desaparecidos mientras se intenta contabilizar con precisión el número de víctimas y de secuestrados. Un portavoz de la policía estatal no respondió a las solicitudes de información sobre el incidente.
Un residente de Tungan Dutse relató que tres miembros de su familia murieron y describió a la comunidad en estado de shock y sin descanso. Vecinos dijeron que la noche anterior habían visto más de 150 motocicletas transportando a hombres armados y alertaron a las fuerzas de seguridad.
Según esos testimonios, la advertencia no fue atendida por las autoridades locales ni por las fuerzas de seguridad, lo que alimenta la frustración de los pobladores. El patrón de ataques ha provocado desplazamientos y temor constante entre las comunidades rurales.
La oleada de violencia en el norte de Nigeria se ha intensificado, con incidentes atribuidos a bandas armadas que recurren a asesinatos y secuestros para obtener rescates. El gobierno enfrenta una creciente presión para restablecer la estabilidad y proteger a las poblaciones afectadas.







