En México, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió a la oposición dejar a un lado los señalamientos de un supuesto “narcogobierno” en administraciones morenistas y centrar la discusión en los delitos atribuidos a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad durante el gobierno de Felipe Calderón.
La mandataria cuestionó que ya no se hable del caso García Luna, pese a que, afirmó, existen hechos demostrados relacionados con corrupción. También acusó de hipocresía a quienes formulan señalamientos contra el actual gobierno.
Sheinbaum sostuvo que García Luna realizó negocios corruptos después de dejar el gobierno federal. Por ese motivo, durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, la Unidad de Inteligencia Financiera abrió una investigación y presentó una denuncia en México.
De acuerdo con la información expuesta por la UIF, en el caso García Luna-Weinberg se habrían desviado 528 millones de pesos y 727.9 millones de dólares mediante 30 contratos gubernamentales con sobreprecios, a cambio de remuneraciones y otros beneficios.
La petición de Sheinbaum ocurre en medio de acusaciones contra militantes de Morena por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, entre ellos Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza y Juan de Dios Gámez.






