El súperyate Breakthrough, de 118.8 metros de eslora y adquirido por Bill Gates, incorpora un sistema de propulsión híbrido que combina hidrógeno y diésel. La embarcación fue construida por Feadship y utiliza la plataforma Onboard DC Grid, desarrollada por ABB.
El sistema integra motores azimutales, baterías de combustible de hidrógeno y una capacidad energética de 3.2 megavatios. De acuerdo con los datos atribuidos al yate, esta potencia permitiría mantener en funcionamiento sus sistemas durante una semana.
La generación eléctrica podría equivaler al consumo de aproximadamente 2,500 hogares estadounidenses o 30 mansiones. En operación con hidrógeno, el sistema no produce emisiones directas de dióxido de carbono, lo que reduce el impacto contaminante frente al uso convencional de diésel.
El yate cuenta con 15 cabinas para 22 invitados, helipuerto, balcones, piscina infinita, spa, sauna, jacuzzis, cine privado y un salón de observación subacuático. La tecnología de hidrógeno está diseñada para suministrar energía a estas instalaciones y a los sistemas de navegación.
Para almacenar el combustible, el Breakthrough utiliza tanques criogénicos que mantienen el hidrógeno en estado líquido a aproximadamente -252 °C, una temperatura cercana a la del espacio exterior. Este almacenamiento permite concentrar una mayor cantidad de hidrógeno en un volumen reducido, aunque exige sistemas especializados de aislamiento y control térmico.
La embarcación puede navegar a 10 nudos utilizando hidrógeno. Si el combustible se agota, el sistema puede recurrir al diésel y alcanzar una autonomía de hasta 6,500 millas náuticas.
El Breakthrough representa una de las primeras aplicaciones del hidrógeno en un súperyate. Sin embargo, su elevado costo —estimado en aproximadamente 650 millones de dólares— limita, por ahora, la adopción de esta tecnología a proyectos de lujo y gran escala.






