Tesla fijó el 1 de octubre de 2026 como la fecha de presentación del Roadster de segunda generación, un modelo anunciado originalmente hace casi nueve años y cuyo lanzamiento se ha retrasado mucho más allá del calendario inicial. La compañía ya envió invitaciones a quienes reservaron el automóvil y activó una cuenta atrás en su página web, aunque todavía no confirmó cuándo comenzarán las entregas a los clientes.
La presentación se realizará en Waco, Texas, cerca de las instalaciones de SpaceX en McGregor. La elección del lugar no es un detalle menor: Elon Musk ha señalado anteriormente que el Roadster podría incorporar un paquete desarrollado con SpaceX, con propulsores tipo cohete destinados a mejorar su rendimiento. La celebración del evento en ese entorno podría indicar que Tesla busca mostrar avances concretos en esa tecnología, aunque la empresa aún no ha confirmado oficialmente que el sistema vaya a formar parte del vehículo definitivo.
El Roadster fue presentado por primera vez en noviembre de 2017, con entregas previstas inicialmente para 2020. En aquel momento, Tesla anunció cifras extraordinarias: una aceleración de 0 a 100 km/h en 1.9 segundos, una velocidad máxima superior a 402 km/h y una autonomía de 998 kilómetros.
¿La nueva fecha representa un lanzamiento real o solo otra presentación?
El principal desafío para Tesla no será únicamente repetir las cifras anunciadas, sino demostrar que el automóvil está listo para entrar en producción. Después de tantos años, el atractivo del Roadster depende de que las promesas técnicas se traduzcan en un producto funcional, homologado y entregable. La aceleración, por sí sola, ya no bastaría para justificar la espera, especialmente ante la evolución de otros vehículos de altas prestaciones.
La compañía ya había ofrecido señales de una posible presentación cercana. Durante la presentación de resultados de abril, Musk sugirió que el lanzamiento podría producirse aproximadamente un mes después, una vez concluidas las pruebas y la validación necesarias para la demostración. Ese plazo no se cumplió y posteriormente surgieron rumores sobre un evento en agosto.
Por ello, el 1 de octubre debe interpretarse como una fecha para conocer oficialmente el estado del proyecto, no como un calendario confirmado de entregas. El antecedente de retrasos convierte la producción y la llegada de las primeras unidades en la prueba definitiva para Tesla y para los clientes que llevan años esperando su automóvil.
- Punto clave / Qué ocurrió: Tesla anunció la presentación del Roadster para el 1 de octubre de 2026.
- Impacto o alcance: El modelo acumula casi nueve años de espera y fue reservado por clientes que aún no tienen una fecha confirmada de entrega.
- Qué sigue: La empresa deberá mostrar el vehículo, aclarar sus especificaciones definitivas y precisar cuándo comenzará la producción.
El estado actual sigue siendo el de una presentación programada, no el de un lanzamiento comercial confirmado. La atención estará puesta en si Tesla revela un Roadster listo para avanzar hacia la producción y si finalmente convierte sus promesas de rendimiento, autonomía y tecnología SpaceX en un automóvil que los clientes puedan recibir.






