El cambio climático se ha consolidado como una preocupación global apremiante, con cerca del 70% de la población mundial identificando esta problemática como una amenaza seria. Los jóvenes, en particular, se han convertido en protagonistas de esta lucha, asumiendo la defensa del medio ambiente como una parte fundamental de su identidad y proyección futura.
Desde la primera cumbre sobre el clima en Berlín en 1995 hasta conferencias más recientes en diversas ciudades, la juventud ha mostrado un compromiso activo en la acción climática, sin reconocer fronteras. En la COP30 que se lleva a cabo en Belém, Brasil, se ha establecido la «Ciudad de la Juventud», un campamento exclusivo para jóvenes, que busca fomentar la creatividad, la formación y la acción política a través de talleres artísticos, debates y actividades interculturales.
Este contexto se complementa con la presentación de la «Carta de la Juventud para la COP30», que recogerá las demandas y propuestas de los asistentes. Además, la cumbre dará voz a la «Declaratoria del Sur Global», la cual aborda las preocupaciones y necesidades de jóvenes provenientes de territorios históricamente excluidos de las decisiones ambientales.
De acuerdo con un estudio reciente, el 77% de los jóvenes en España consideran que la crisis climática es el principal desafío del siglo XXI. A nivel global, una investigación de la Universidad de Bath revela que tres de cada cuatro jóvenes sienten temor por el futuro del planeta y más del 60% se siente «traicionado» por la inacción de sus gobiernos.
Más allá de simples protestas, movimientos como Fridays for Future y Extinction Rebellion Youth han llevado su mensaje a foros internacionales. Activistas de diversas partes del mundo, desde Uganda hasta Colombia, están comprometidos en la defensa del medio ambiente y denuncian las desigualdades que el cambio climático agudiza en las naciones más vulnerables.
El interés por la protección del medio ambiente no es exclusivo de los jóvenes. Encuestas recientes indican que más del 70% de la población global percibe el cambio climático como una amenaza seria. En Europa, un alto porcentaje de la ciudadanía considera esta crisis como un problema urgente que debe ser tratado de inmediato, posicionándolo como una de las tres principales preocupaciones del mundo.
Estas acciones y preocupaciones colectivas subrayan la necesidad de reforzar los compromisos climáticos a nivel gubernamental, un llamado que encuentra eco en las voces de numerosos activistas y en diversas investigaciones recientes sobre la percepción y urgencia del cambio climático en todo el planeta.





