El lunes, los San Antonio Spurs vencieron a los Knicks 111-115, reduciendo a 2-1 la ventaja de Nueva York en las Finales de la NBA. Este fue su primer partido de Finales en la ciudad desde 1999.
Los Knicks, tras 27 años sin jugar en esta instancia, llegaron con un récord de 2-0. El Madison Square Garden fue testigo de un ambiente festivo, incluso con la presencia del presidente Donald Trump. Sin embargo, los Spurs comenzaron fuertes, liderando al final del primer cuarto 33-22.
Stéphon Castle destacó con 18 puntos en la primera mitad. Al descanso, los Knicks dominaban con un 64-57 tras un segundo cuarto brillante. Jalen Brunson aportó un triple que les dio su primera ventaja, apoyado por OG Anunoby y Josh Hart.
A pesar de un buen inicio de los Knicks, los Spurs regresaron con energía. Julian Champagnie lideró la reacción del equipo, mientras que Wembanyama recibió un descanso estratégico.
Al final del tercer cuarto, los Spurs recuperaron la ventaja, 91-92. Anotaron los primeros seis puntos del último cuarto, creando un margen que se volvió crucial. Wembanyama tuvo una jugada clave invalidada por foul previo, pero los Spurs mantuvieron su ventaja ante el empuje final de Nueva York.
Wembanyama lideró a los Spurs con 32 puntos. Otros cinco jugadores también alcanzaron cifras de dobles dígitos. Para los Knicks, Brunson anotó 32 puntos, Anunoby 28 y Hart 16.
Esta victoria impidió que los Knicks soñaran con una barrida. El quinto partido se jugará en San Antonio este sábado.







