El gobierno de Estados Unidos se prepara para anunciar un nuevo paquete de sanciones económicas contra Irán, en medio de un conflicto que se aproxima a los seis meses y que afecta el tránsito por el estrecho de Ormuz.
El presidente Donald Trump afirmó en su red Truth Social que “Irán se está derrumbando por completo”, mientras Washington incrementa la presión contra Teherán.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, adelantó que las medidas serán severas y las calificó como “la mayor ofensiva financiera de la historia” contra los socios comerciales de Irán.
En respuesta, Irán amenazó con detener sus exportaciones de petróleo desde el golfo Pérsico si continúa la llamada “guerra económica”. También advirtió a los buques que no crucen el estrecho de Ormuz sin autorización.
Las autoridades iraníes señalaron a 45 embarcaciones por presuntamente infringir sus normas y advirtieron que tomarían represalias ante cualquier transferencia de barco a barco relacionada con esos buques.
En paralelo, el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, viajó a Teherán para participar en conversaciones de mediación. Islamabad indicó que la visita busca promover la paz y la estabilidad regionales.






