La UEFA, Concacaf y AFC han expresado su desconfianza hacia Gianni Infantino, presidente de la FIFA, por sus recientes planes de vender una participación en la Copa del Mundo. Consideran que esto ha provocado una “pérdida fundamental de confianza”.
En una carta abierta, afirmaron que el engaño y el egoísmo de un individuo ponen en peligro el colectivo. Resaltaron que el fútbol no pertenece a nadie en particular; es de los jugadores, aficionados, clubes y asociaciones.
Infantino enfrenta críticas tras su fallido intento de atraer inversiones privadas a la Copa del Mundo. La carta indica que su conducta no refleja la de un verdadero custodio del juego. La UEFA ha amenazado con boicots a futuras competiciones de la FIFA, a pesar de las disculpas ofrecidas por el organismo.
Además, la federación de fútbol de Noruega ha pedido la dimisión de Infantino, y la Asociación Inglesa ha retirado su apoyo a su reelección el próximo marzo.
La FIFA se disculpó por sus errores, pero defendió a Infantino tras una reunión de crisis en Marruecos, donde solo participó el comité de gestión. La carta abierta subraya que no se invitó a miembros del Consejo de la FIFA ni a asociaciones.
Critican que la FIFA reduzca el asunto a un “error de comunicación” en lugar de reconocer que vender participaciones fue un “profundo error de juicio”.
Finalmente, la FIFA calificó como un «esfuerzo continuo» los intentos de socavar la autoridad de Infantino, en medio de cuestionamientos sobre un pago a un empleado de la UEFA durante su gestión. La UEFA confirmó este pago, asegurando que estuvo en línea con las regulaciones de la época.







