El velocímetro de un vehículo y aplicaciones de navegación como Waze o Google Maps suelen mostrar diferentes velocidades, lo que no es un error, sino una calibración intencional. Mientras el velocímetro puede indicar 100 km/h, el GPS a menudo registra entre 95 y 97 km/h.
Funcionamiento del velocímetro
El velocímetro calcula la velocidad a partir de:
- Giro de las ruedas: Utiliza sensores que consideran el diámetro de los neumáticos y la relación de transmisión.
- Factores de variación: El desgaste de llantas o una presión incorrecta pueden alterar el cálculo.
Para evitar que el velocímetro informe velocidades inferiores a la real, los fabricantes lo calibran con un margen de seguridad. Esto protege a los fabricantes frente a posibles multas y demandas.
Normativas y responsabilidad
En varios mercados, existen legislaciones que estipulan que un velocímetro no debe indicar una velocidad menor a la real. Puede mostrar hasta un 10% más, con un margen máximo de 4 km/h adicional.
Implicaciones psicológicas
Mostrar velocidad superior a la real tiene un efecto psicológico que ayuda a reducir el riesgo de que los conductores excedan los límites, ya que tienden a confiar en las lecturas del tablero.
Funcionamiento del GPS
Por su parte, las aplicaciones como Waze y Google Maps estiman la velocidad mediante señal GPS. Factores que afectan la precisión de la medición son:
- Recepción satelital: En condiciones óptimas, su medición es más cercana a la velocidad real.
- Interferencias: Túneles y zonas con mala cobertura pueden causar discrepancias.
Conclusiones
Diferencias de entre 2 y 8 km/h entre el velocímetro y el GPS son consideradas normales. Si se observa que el velocímetro indica una velocidad superior a la de la aplicación, esto no implica un mal funcionamiento del vehículo, sino que forma parte de un diseño de seguridad y protección del conductor.









