Un vuelo de Porter Airlines, que partía desde el Aeropuerto Internacional de Victoria en Columbia Británica, fue cancelado la semana pasada debido a un incidente con un niño que se negó a permanecer sentado y abrocharse el cinturón de seguridad. Esta situación obligó a la aeronave a regresar a la terminal.
Los intentos de la tripulación y de los padres por controlar al menor resultaron infructuosos, lo que llevó a la aerolínea a decidir que el adulto y el niño debían ser retirados del vuelo. Como consecuencia, el proceso de desalojo, que incluyó la recuperación de su equipaje, retrasó la salida del vuelo con destino a Toronto, superando el horario de cierre de la pista.
Porter Airlines se disculpó con los demás pasajeros, quienes fueron reubicados en un vuelo programado para el día siguiente. La aerolínea recordó que el uso del cinturón de seguridad es una norma estricta en todos sus vuelos, y el incidente involucró el vuelo PD444.







