El interés por la electromovilidad en México ha aumentado, sin embargo, un factor clave impide su adopción masiva: la infraestructura de carga. Esta limitación afecta la percepción de los usuarios sobre la viabilidad de realizar viajes largos en vehículos eléctricos, en comparación con los autos de combustión interna.
La Segunda Encuesta Nacional de Electromovilidad 2026, presentada por la Electro Movilidad Asociación (EMA), revela que muchos usuarios aún consideran insuficiente la infraestructura de carga. No obstante, los propietarios de vehículos eléctricos (EV) y híbridos enchufables (PHEV) muestran una disminución en la preocupación por la autonomía y la accesibilidad a estaciones de carga rápida respecto al año anterior.
Entre los resultados destacados de la encuesta, se observa que:
– El 95% de los propietarios están satisfechos con su vehículo.
– Nueve de cada diez entrevistados consideran la posibilidad de comprar otro vehículo electrificado en el futuro.
Esta tendencia sugiere que la adopción de la electromovilidad es cada vez más estable entre los propietarios actuales. Se indica que:
– Siete de cada diez propietarios de EV estarían dispuestos a adquirir otro vehículo eléctrico.
– Dos de cada diez optarían por un PHEV.
Asimismo, los motivos mencionados para la compra de vehículos electrificados incluyen:
– Innovación tecnológica (47%)
– Ahorros económicos e incentivos fiscales (37%)
– Beneficios ambientales (34%)
– Mantenimiento más económico (32%)
En general, la encuesta refleja un mercado electrificado en crecimiento y una disposición positiva hacia la electromovilidad entre la población. Sin embargo, la falta de infraestructura adecuada podría frenar una transición más rápida hacia este tipo de vehículos. Actualmente, existen 112 modelos eléctricos y 61 PHEV disponibles en el país, pero si la infraestructura no se desarrolla al mismo ritmo, la adopción de estos vehículos podría verse limitada, afectando la experiencia de los usuarios en viajes más largos.








