El líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, ha solicitado una reforma profunda del Poder Judicial con el objetivo de fortalecer la confianza ciudadana y mejorar la eficacia en la administración de justicia. Esta declaración se realizó en el contexto de la Semana del Poder Judicial, donde enfatizó la necesidad de combatir la corrupción y proteger los derechos de los ciudadanos.
Jameneí afirmó que el sistema judicial debe ser un refugio para los oprimidos y debe garantizar que aquellos en posiciones de poder no vulneren los derechos ajenos. Además, instó a que las reformas no se queden en simples documentos, sino que se traduzcan en mejoras tangibles, incluyendo sentencias más rápidas y de mayor calidad.
El líder subrayó también que la protección de los derechos de los ciudadanos debe abarcar tanto cuestiones individuales como públicas, asegurando aspectos como la seguridad económica y la igualdad de oportunidades. Sus comentarios coinciden con un contexto de creciente preocupación por la situación de los derechos humanos en Irán, donde han aumentado las muertes de detenidos y el número de ejecuciones.
Recientemente, la organización HRANA ha denunciado un aumento significativo en las ejecuciones y detenciones relacionadas con la libertad de expresión. Irán se encuentra entre los países con mayor número de ejecuciones a nivel mundial, y en 2025 se registraron cifras récord, según reportes de Amnistía Internacional. La situación actual ha generado críticas tanto a nivel local como internacional, levantando alarmas sobre el respeto a los derechos humanos en el país.






