La reciente escalada entre Irán y Estados Unidos ha llevado a la Guardia Revolucionaria iraní a afirmar que sus Fuerzas Armadas destruyeron 11 aviones y helicópteros estadounidenses, así como varias instalaciones militares. Este conflicto, que se intensificó entre el 8 y el 22 de julio, ha generado preocupación en la comunidad internacional.
El portavoz del cuerpo militar, el general Hosein Mohebi, indicó que los ataques impactaron principalmente a equipos desplegados en bases en la región. Además de los 11 aparatos mencionados, se reporta la destrucción de 17 drones de combate y reconocimiento, un caza F-15, un avión de patrulla P-8, un C-17 y ocho aviones cisterna.
Mohebi también señaló el daño significativo a la infraestructura militar estadounidense, mencionando la destrucción de centros de mando, sistemas de comunicación y múltiples radares. Mientras la Guardia Revolucionaria estima que las bajas estadounidenses superan los 200, el gobierno de Estados Unidos reconoce la muerte de solo cuatro soldados en este período.
A pesar de la persistencia de los bombardeos entre ambas naciones, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha afirmado que las negociaciones con Irán siguen en marcha, aunque expresa dudas sobre la disposición del país a alcanzar un acuerdo de paz definitivo.








