Representantes de Israel y Líbano retomaron negociaciones de paz en Washington, en medio de un reciente aumento de la tensión entre las fuerzas israelíes y la milicia Hezbolá. Estas conversaciones se llevan a cabo a pesar de los esfuerzos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para lograr una desescalada.
Las delegaciones, encabezadas por los embajadores de ambos países en Estados Unidos, se reunieron con funcionarios del Departamento de Estado para discutir un alto el fuego. Este encuentro marca la cuarta ronda de negociaciones en la capital estadounidense, desde el contacto de alto nivel realizado en abril, el cual no se producía desde 1993.
Aunque las pláticas han servido para extender un alto el fuego implementado desde abril, Israel ha sido acusado de violarlo como respuesta a supuestos ataques de Hezbolá. La reunión de hoy se produce después de intercambios de fuego, donde ambos lados lanzaron proyectiles y ejecutaron ataques aéreos.
Trump anunció previamente un acuerdo preliminar para que Hezbolá detuviera sus ataques, mientras Israel acordaría limitar el despliegue de tropas en los alrededores de Beirut. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, insistió en que Israel seguiría atacando «objetivos terroristas» en el Líbano si Hezbolá no cesaba sus hostilidades.
Por otra parte, se comunicó desde la embajada libanesa en Washington que las autoridades en Beirut habían recibido confirmación de que Hezbolá aceptaba la propuesta estadounidense para un alto el fuego mutuo con Israel.










