Marc Cucurella, tras celebrar el título de España en el Mundial 2026, se convirtió en tendencia en redes sociales. Abandonó el estadio de Nueva Jersey con una bolsa de plástico transparente. Dentro, parecía que tenía la Copa del Mundo.
La imagen generó una ola de comentarios. Algunos aficionados bromearon sobre cómo la llevaba, mientras otros criticaron lo que consideraron una falta de respeto al trofeo.
Las críticas aumentaron porque la FIFA transporta la copa bajo estrictas medidas de seguridad. Durante la ceremonia, el trofeo fue presentado en un estuche de lujo, lo que hizo que la simple bolsa de Cucurella llamara aún más la atención.
Sin embargo, el misterio se aclaró. El objeto que llevaba no era la Copa original, sino una réplica de Lego. Cada integrante de la selección recibió esta versión conmemorativa, compuesta por 2,842 piezas y diseñada para replicar el trofeo.
La Copa del Mundo auténtica permanece bajo custodia de la FIFA y solo se utiliza en ceremonias oficiales. No puede ser transportada libremente por los futbolistas.










