Nueve estudiantes han sido acusadas de planear y ejecutar un incendio en una escuela de Kenia que resultó en la muerte de 16 niñas. Las acusadas comparecieron ante el tribunal en Naivasha, localidad ubicada a 90 kilómetros de Nairobi, donde se espera una decisión sobre su posible detención mientras continúan las investigaciones.
Los investigadores han solicitado más tiempo para indagar en el siniestro ocurrido el 28 de mayo en la Escuela para Niñas Utumishi, donde 202 alumnas se alojan. El fuego, originado al prender un colchón en la salida del dormitorio, se vio agravado por la incapacidad de la encargada del internado para abrir una puerta de emergencia, lo que forzó a las estudiantes a escapar por un único acceso.
Las sospechosas han estado en custodia policial durante cinco días, durante los cuales se ha revelado que el fuego se encendió con un cerillo y parafina. Aún no se ha aclarado el motivo detrás del incendio. Se aguardaban resultados de pruebas de ADN para identificar cuerpos que quedaron irreconocibles tras las llamas.
Imágenes de cámaras de seguridad mostraron a seis estudiantes iniciando el fuego antes de que las demás se despertaran, lo que dejó 79 heridas. Desde el incidente, se han reportado otros cinco incendios en escuelas del país, lo que eleva a 37 la cifra total de incidentes atendidos por la Cruz Roja de Kenia en lo que va del año, aunque ninguno más ha resulto en víctimas fatales.
El problema de los incendios escolares es recurrente en Kenia, donde las instalaciones suelen ser abarrotadas y carecen de adecuados sistemas de extinción. El incendio más mortífero registrado ocurrió en 2001, con la muerte de 67 estudiantes, y el incidente más reciente antes de este sucedió en 2024, cuando 21 niños fallecieron en Nyeri. Además, se han presentado casos de incendios provocados por estudiantes debido a problemas disciplinarios.








