Regiones de Europa enfrentan una ola de calor que ha llevado a temperaturas récord para el mes de junio, alcanzando los 38 grados Celsius en Suiza y 36.4 en el Reino Unido. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advierte que esta situación es parte de la tendencia del calentamiento global, a la que los países europeos deberán adaptarse.
La portavoz de la OMM, Clare Nullis, destacó en una reciente rueda de prensa que las temperaturas actuales son más propias de finales de julio o agosto. Además, mencionó que esta ola de calor se acompaña de sequías en Francia, aumentando el riesgo de incendios forestales.
John Kennedy, responsable de información climática de la OMM, explicó que la ola de calor se debe a varios factores, incluida la proximidad del solsticio de verano y un patrón de alta presión que canaliza aire caliente desde el norte de África hacia Europa. Este fenómeno, conocido como «bloqueo en omega», puede persistir durante días o incluso semanas.
Kennedy indicó que, aunque esta ola de calor es inusual, no es excepcional. Resaltó que en el último siglo, Europa ha experimentado un aumento promedio de dos grados Celsius en su temperatura. La OMM advierte que eventos como este serán más comunes debido al cambio climático, con temperaturas extremas que ocurrirán con mayor frecuencia y duración.






