Donald Trump ha llegado al MetLife Stadium para presenciar la final de la Copa Mundial entre Argentina y España. El presidente de Estados Unidos afirmó que no tiene favoritos, pero admitió que «es difícil apostar contra Messi».
Trump destacó su amistad con el presidente argentino y reconoció su gran trabajo. Sin embargo, insistió en que no apostaría en contra de Messi, a quien describió como «grande».
El mandatario ocupará un lugar destacado en la tribuna de autoridades, junto al presidente de la FIFA, Giani Infantino, el rey de España, Felipe VI, y los presidentes de México y Canadá.










