El gobierno de Estados Unidos ha reafirmado su compromiso de mantener el bloqueo naval contra Irán, a pesar de una pausa temporal en los bombardeos para facilitar esfuerzos diplomáticos. Esta medida incluye la desviación de una docena de embarcaciones comerciales que, según Washington, intentaban ingresar al país persa.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) declaró que el bloqueo marítimo «permanece en pleno efecto». Desde el 25 de julio, sus fuerzas han desviado 12 buques que intentaban incumplir las restricciones, además de haber inutilizado a otros dos y abordado dos más para verificar el cumplimiento de las normativas.
Entre las acciones recientes, Centcom realizó una inspección del petrolero M/T Charminar, que reanudó su viaje tras la verificación. También se reporta que el petrolero M/T Lavine fue inutilizado en el golfo de Omán tras múltiples intentos de ignorar el bloqueo. Estas acciones ocurren en el contexto de un anuncio de una suspensión de ataques por parte de Trump, quien busca abrir un canal de negociación con Teherán.
El mandatario habría instruido a las Fuerzas Armadas a evitar nuevos bombardeos mientras continúan los contactos diplomáticos. Un funcionario israelí expresó su sorpresa por esta decisión, sugiriendo que se esperaba una respuesta militar más contundente de Estados Unidos.
Por su parte, el ministro de Sanidad iraní indicó que no se registraron ataques en territorio iraní la noche anterior, lo que refleja un momento de calma en medio del conflicto. Además, Qatar anunció la reanudación de la navegación marítima para embarcaciones civiles, donde esta actividad había sido suspendida por más de diez días debido a la escalada de tensiones.
A pesar de estas señales de distensión, Irán advirtió que continuará sus acciones contra intereses estadounidenses hasta que se cumplan sus demandas.








