El ejército canadiense se prepara para evacuar a una comunidad remota de 600 personas en Fort Hope, Ontario, debido a la amenaza de incendios forestales. Esta intervención busca proteger a los habitantes de la región, donde los incendios han alcanzado niveles intensos y el humo ha afectado a áreas de Estados Unidos.
La ministra de Emergencias, Eleanor Olszewski, anunció que se utilizarán aviones militares para la evacuación, dado que la zona cuenta con pocas carreteras y depende principalmente del transporte aéreo. Miles de personas han sido desalojadas de las áreas afectadas, dirigiéndose a localidades más al sur en Ontario.
Los incendios forestales se han convertido en un fenómeno habitual en Canadá, exacerbados por el aumento de las temperaturas que ha conducido a un mayor riesgo de incendios. Recientemente, el Ministerio de Recursos Naturales informó sobre 69 nuevos incendios, sumando un total de 955 en el país, aunque la superficie total quemada hasta ahora es de aproximadamente 28,500 km², cifra inferior a la media de los últimos cinco años.
El humo generado por estos incendios ha afectado la calidad del aire en varias zonas de Estados Unidos, donde se han emitido alertas sanitarias. La calidad del aire ha sido calificada como “nociva” en extensas áreas desde el sur de Ontario hasta Virginia, Maryland y Washington D.C.
A pesar de estos problemas, se pronostica que el humo tendrá un impacto mínimo en la final del Mundial de fútbol en Nueva York-Nueva Jersey. El presidente Donald Trump ha atribuido la situación a lo que considera una «gestión forestal incompetente» en Canadá, sugiriendo que se añadirán nuevos costos a los aranceles sobre productos canadienses. En respuesta, Olszewski recordó que Canadá ha invertido significativamente en sostenibilidad y prevención de incendios en los últimos años.










