En los últimos 25 años, Takata, un fabricante japonés de airbags, ha instalado bolsas de aire defectuosas en millones de vehículos, lo que ha generado una de las mayores crisis de seguridad automotriz. Esta situación se reflejó en el llamado a revisión más grande de la historia, afectando a más de 90 millones de automóviles solo en Estados Unidos y más de 100 millones a nivel mundial, con múltiples reportes de lesiones y muertes.
La falla principal radica en el generador de gas de las bolsas de aire, que, en caso de un accidente, puede explotar y propulsar fragmentos metálicos. Esto no solo pone en riesgo a los ocupantes al no cumplir su función de protección, sino que también incrementa la posibilidad de lesiones graves o fatales.
Como resultado de las demandas y la crisis, Takata se declaró en quiebra y sus activos fueron adquiridos por Joyson Safety Systems en 2017. Los fabricantes de automóviles, conscientes del problema, han implementado campañas para instar a los propietarios de vehículos a revisar sus autos. En México, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha emitido alertas sobre las marcas involucradas.
La lista de vehículos afectados incluye modelos de marcas como General Motors, Ford, Honda, Volkswagen y sus subsidiarias. Aunque no se han reportado incidentes recientes relacionados con estas bolsas defectuosas, el riesgo persiste. Los propietarios pueden llevar sus vehículos a concesionarios para una revisión gratuita, independientemente de si son dueños originales o no.
Verificar el VIN (Número de Identificación del Vehículo) es recomendable para determinar si el automóvil está en la lista de afectados. Este proceso es esencial para garantizar la seguridad de los ocupantes y mitigar un potencial riesgo en caso de accidentes.







