Las fuerzas de Estados Unidos han comenzado una nueva serie de ataques contra Irán, marcando el décimo día de operaciones militares desde que se reanudaron las hostilidades tras el final de una tregua. Esta escalada en el conflicto ha resultado en bajas estadounidenses, lo que incrementa las tensiones en la región.
Los bombardeos, que iniciaron a las 4:00 de la tarde, hora local, tienen como objetivo debilitar las capacidades militares iraníes empleadas para atacar embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz. Este lugar es una de las rutas marítimas más importantes para el transporte global de energía, según informó el Comando Central.
Hasta el momento, las fuerzas armadas de Estados Unidos no han proporcionado detalles sobre los objetivos alcanzados ni los medios utilizados en estas operaciones. Desde la reanudación del conflicto, se han intercambiado ataques entre ambos países, mientras Washington busca limitar las capacidades ofensivas de Irán en la región.
En los días recientes, dos soldados estadounidenses han perdido la vida en un ataque iraní contra una base en Jordania, y un tercero falleció en Irak durante la detonación controlada de un explosivo. Estas son las primeras bajas registradas desde que se reanudó el conflicto, elevando el total a al menos 17 militares estadounidenses muertos desde el inicio de la ofensiva contra Irán en febrero.
Además, el presidente Trump ha emitido advertencias a Irán, señalando que las pérdidas estadounidenses serán cobradas con creces. A pesar de un acuerdo previo entre los países para trabajar hacia un pacto nuclear, las agresiones han continuado, evidenciando un profundo descontento en las negociaciones.










