El McLaren F1 que perteneció a Rowan Atkinson, el actor británico conocido por interpretar a Mr. Bean, protagonizó una de las reparaciones más costosas en la historia de los seguros automotrices. En 2011, el superdeportivo sufrió un accidente grave en una carretera con pavimento mojado, pero en lugar de ser declarado pérdida total fue reconstruido con apoyo de especialistas de la propia McLaren.
Atkinson compró el automóvil en 1997, cuatro años después de su lanzamiento oficial, por 647,000 libras esterlinas, equivalentes a casi 15 millones de pesos al tipo de cambio actual. A diferencia de muchos propietarios de vehículos clásicos, el actor no lo mantuvo guardado: utilizaba el F1 con frecuencia y era común verlo circular por las calles.
El automóvil ya había sufrido un accidente menor en 1999. Sin embargo, el impacto de 2011 fue mucho más severo. Atkinson perdió el control mientras conducía a gran velocidad, salió del camino y chocó contra una señal de tránsito y un árbol. El actor sufrió una lesión en el hombro, mientras que el McLaren quedó prácticamente destruido: la carrocería se partió y el motor V12 salió disparado hasta quedar a unos 20 metros del vehículo.
¿Por qué la aseguradora decidió reconstruir un auto prácticamente destruido?
La reparación costó 910,000 libras, más de 21 millones de pesos, una cantidad superior al precio original del automóvil. El proceso se extendió durante cerca de un año e involucró a especialistas que habían participado originalmente en la fabricación de los 64 McLaren F1 destinados para uso en carretera.
La restauración también requirió fabricar piezas que ya no estaban disponibles. Esta decisión refleja el valor excepcional de un modelo cuya producción fue extremadamente limitada y cuya importancia como automóvil de colección superó el criterio habitual de declarar pérdida total tras un accidente de tal magnitud.
La inversión terminó favoreciendo a Atkinson. El actor continuó utilizando el McLaren después de la reconstrucción y finalmente lo vendió en 2015 por 8 millones de libras, más de 180 millones de pesos mexicanos. Para entonces, el vehículo acumulaba 64,000 kilómetros, casi dos décadas de antigüedad y dos reparaciones, incluida una en la que prácticamente tuvo que ser reconstruido.
- Punto clave / Qué ocurrió: El McLaren F1 de Rowan Atkinson quedó severamente destruido en un accidente ocurrido en 2011.
- Impacto o alcance: La aseguradora pagó 910,000 libras por una reparación que superó el costo original del automóvil.
- Qué sigue: El vehículo fue reconstruido, siguió en uso y se vendió en 2015 por 8 millones de libras.
El caso quedó como una muestra del valor que pueden alcanzar los automóviles clásicos más exclusivos. A pesar de su kilometraje, antigüedad y antecedentes de daños, la rareza del McLaren F1 terminó siendo determinante para multiplicar su precio con el paso de los años.







