El agua alcalina tiene un pH superior al del agua convencional, generalmente de entre 8 y 9.5. El pH es la medida que indica qué tan ácida o alcalina es una sustancia.
A diferencia del agua del grifo o de la purificada, que suelen tener un pH neutro de 7, el agua alcalina puede adquirir más minerales al filtrarse de manera natural entre rocas y manantiales.
Durante ese proceso, absorbe minerales como calcio, potasio, magnesio y sílice, lo que aumenta su contenido mineral.
Con la información disponible no es posible confirmar para qué sirve específicamente ni determinar si hidrata mejor que el agua convencional.







