Durante Apapaxoa 2026, la chef mexicana Karime López protagonizó una de las cenas más memorables de la semana con un menú que puso en diálogo su memoria culinaria mexicana y la alta cocina italiana. La experiencia destacó por una ejecución descrita como pulida, así como por la sensibilidad estética y la técnica impecable de la cocinera.
El encuentro también tuvo un peso especial por la trayectoria de López, quien hizo historia al convertirse en la primera mujer mexicana en obtener una Estrella Michelin. Ese reconocimiento llegó mientras estaba al frente de Gucci Osteria da Massimo Bottura, en Florencia, una etapa que forma parte de la dimensión internacional de su carrera gastronómica.
Actualmente, Karime López encabeza la cocina de Xaak, en el Hotel Xcaret Arte. Desde esa posición, su propuesta ha mantenido una relación estrecha con los sabores y recuerdos de México, pero sin limitarse a una reproducción tradicional. En la cena presentada en Apapaxoa, esa identidad apareció integrada a recursos y referencias de la cocina italiana.
¿Cómo se expresó el diálogo entre México e Italia en el menú?
Uno de los platos señalados fue el tlacoyo con pulpo, erizo y chiltomate. La preparación reunió un elemento asociado con la cocina mexicana y productos del mar, en una composición que reflejó el enfoque contemporáneo de la chef. La presencia del chiltomate reforzó el vínculo con los sabores nacionales dentro de una presentación de alta cocina.
El menú también incluyó un tamal abierto de langosta, otra preparación en la que López llevó una referencia reconocible de la tradición mexicana hacia una propuesta de mayor refinamiento técnico. La elección de la langosta aportó un componente distintivo a una cena concebida como una experiencia íntima y cuidada.
- Punto clave / Qué ocurrió: Karime López estuvo a cargo de una cena íntima considerada uno de los momentos memorables de Apapaxoa 2026.
- Impacto o alcance: La propuesta reunió sabores de la memoria mexicana con referencias de la alta cocina italiana.
- Qué sigue: López continúa al frente de la cocina de Xaak, en el Hotel Xcaret Arte, como parte de su trayectoria gastronómica.
La participación de Karime López consolidó uno de los episodios más relevantes del festival al mostrar una cocina sustentada en la identidad mexicana, pero abierta al intercambio internacional. El resultado fue una cena de formato íntimo, con platos como el tlacoyo con pulpo, erizo y chiltomate, además del tamal abierto de langosta, que resumieron el lenguaje culinario presentado durante esta edición.







