La alarma sísmica sonó en la Ciudad de México, movilizando a autoridades y brigadas de protección civil y generando revisiones preventivas en edificios y espacios públicos en la capital, donde se realizaban actividades de gran afluencia. La activación ocurrió poco antes del inicio de un evento masivo, lo que aumentó la atención de vecinos y servicios de emergencia.
El Servicio Sismológico Nacional reportó que el movimiento registró una magnitud de 5.7, con epicentro en Puerto Escondido, Oaxaca. Las mediciones orientaron la respuesta institucional y las inspecciones en zonas potencialmente afectadas.
Vecinos señalaron que el sismo fue imperceptible en el centro y en el sur de la Ciudad de México, mientras que las autoridades locales confirmaron la puesta en marcha de sus protocolos de protección civil. Las dependencias encargadas realizan recorridos para verificar infraestructura y garantizar la seguridad de la población.
Las coordinaciones de Protección Civil de Michoacán y del Estado de México informaron que, hasta el momento, no se reportan afectaciones en sus localidades. En Oaxaca, el gobernador Salomón Jara ordenó la activación de protocolos en las ocho regiones del estado para evaluar posibles daños.
El Instituto Mexicano del Seguro Social comunicó que no tiene reportes de daños en sus instalaciones ni de personas lesionadas en sus unidades. El gobierno federal indicó que se realiza un protocolo de revisión para identificar y reportar posibles afectaciones, comunicado que fue difundido por la titular del Ejecutivo.







