La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el regreso de Rubén Rocha Moya a la administración de Sinaloa, luego de que el gobernador retomara sus funciones sin la autorización de los principales liderazgos de Morena. Aunque no mencionó directamente al mandatario estatal, advirtió que ningún interés personal puede colocarse por encima del pueblo y de la Nación.
“Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”, afirmó Sheinbaum en un mensaje difundido en redes sociales. Añadió que la ambición de poder no puede sustituir el bienestar de la sociedad ni las responsabilidades asociadas a un cargo público.
“Porque el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia”, señaló la presidenta.
El pronunciamiento ocurre después de que Rocha Moya acelerara su regreso al gobierno de Sinaloa para intervenir en la sucesión estatal, de acuerdo con el contenido difundido. El mandatario también se deslindó de investigaciones en curso y habría evitado cualquier acuerdo con representantes de Morena y del Poder Ejecutivo federal.
El caso adquiere relevancia política por el contexto de tensión con Estados Unidos, marcado por el retiro de visas y pesquisas relacionadas con presuntos nexos con el narcotráfico y actos de corrupción. Estos factores coinciden con la preparación de los comicios de 2027 y elevan el costo institucional de cualquier disputa dentro del partido gobernante.
Gobernadores de Morena respaldan a Sheinbaum
Los gobernadores de Morena se desmarcaron de la decisión de Rocha Moya y expresaron su respaldo a Claudia Sheinbaum. En un comunicado conjunto, sostuvieron que las decisiones individuales no deben imponerse al proyecto colectivo ni al mandato ciudadano.
El posicionamiento también llamó al gobernador de Sinaloa a actuar con madurez y responsabilidad. Los mandatarios estatales señalaron que la congruencia, la honestidad y la lealtad son principios centrales de la Cuarta Transformación.
La disputa refleja la tensión entre la autonomía de los actores estatales y la coordinación política que busca consolidar el Poder Ejecutivo federal. En este escenario, la reforma legislativa, la disciplina partidista y la construcción de consenso partidista serán factores relevantes para definir el rumbo de Morena en Sinaloa y la relación del gobierno estatal con la Federación.






