Arranca Cumbre Climática de la ONU en Belém, Brasil
La ciudad de Belém, ubicada en la Amazonía brasileña, acoge la cumbre de líderes de la Conferencia Climática de la ONU (COP30), que dio inicio con la participación de cerca de 60 jefes de Estado y Gobierno. El evento busca establecer un marco de trabajo que guiará a los negociadores en la lucha contra el cambio climático.
El presidente de Brasil, en calidad de anfitrión, pronunciará el discurso inaugural en una cita que precede a la cumbre oficial, que comenzará el próximo lunes. El líder brasileño establece como prioridad impulsar la implementación de acuerdos previamente alcanzados, destacando que muchos países aún no están cumpliendo con lo estipulado en el Acuerdo de París, que este año conmemora su décimo aniversario.
La reunión de líderes se desarrollará hasta el viernes e incluirá una sesión plenaria y tres mesas de trabajo centradas en temáticas como clima y naturaleza, transición energética y revisión del Acuerdo de París. Entre los participantes se encuentran diversos mandatarios de América Latina y Europa, así como otros líderes mundiales.
Es notable la ausencia de los presidentes de China y Estados Unidos, quienes no asistieron a la cita. La representación china estará a cargo del viceprimer ministro, mientras que la delegación estadounidense no estará presente, alineándose con la postura del mandatario estadounidense, que ha minimizado la gravedad de la crisis climática en numerosas ocasiones.
A pesar de la falta de presencia de estos líderes, datos científicos recientes indican que el calentamiento global sigue avanzando de manera acelerada. Un informe del Programa de la ONU para el Medio Ambiente advirtió que, si se mantienen los compromisos actuales, la temperatura media del planeta podría aumentar entre 2.3 y 2.5 grados centígrados este siglo, y alcanzar 2.8 grados si continúan las políticas actuales. En 2024, las emisiones globales de gases de efecto invernadero alcanzaron 57.7 gigatoneladas de CO2, un incremento del 2.3% respecto al año anterior, impulsadas principalmente por la deforestación y el uso de combustibles fósiles.
Como anfitrión, Brasil aspira a que esta COP30 sirva para establecer un camino claro hacia la reducción gradual del petróleo como fuente de energía, aunque sin definir fechas concretas. Además, se lanzará un fondo global destinado a la protección de los bosques tropicales, con el objetivo de transformar el concepto de "donación" en inversiones y financiamiento que respalden la conservación de estas vitales selvas.





