La relatora de la ONU para la libertad de reunión y asociación, Gina Romero, pidió al Gobierno de México investigar de manera pronta e independiente las denuncias de represión policial, uso excesivo de la fuerza y detenciones arbitrarias ocurridas durante una manifestación por el agua contaminada en Guadalajara, Jalisco. La exigencia busca esclarecer lo sucedido y garantizar los derechos de las personas que permanecen detenidas.
Romero señaló que recibió información preocupante sobre el empleo de armas menos letales contra miles de participantes, pese a que la protesta había sido pacífica. De acuerdo con las denuncias citadas por la relatora, durante la movilización se utilizaron de forma indiscriminada gases lacrimógenos, balas de goma y otros medios de dispersión.
La manifestación se realizó el domingo y reunió a alrededor de 10 mil habitantes del área conurbada de Guadalajara. La protesta fue convocada por el agua que llega a los domicilios con contaminación y olor a cloaca, una situación que, según organizaciones de derechos humanos, afecta desde marzo pasado a por lo menos 320 colonias.
Esas organizaciones afirmaron que el análisis de muestras detectó metales pesados, heces fecales y agua sin cloración. La demanda ciudadana se centró en conocer el origen del problema, obtener una respuesta de las autoridades y contar con condiciones adecuadas para el suministro doméstico.
¿Qué se sabe de las detenciones y de la respuesta oficial?
Los hechos del domingo dejaron decenas de personas heridas, entre ellas periodistas y policías. Las autoridades estatales reportaron 39 detenidos; sin embargo, familiares denunciaron presuntas incomunicaciones y dificultades para conocer la situación jurídica de los arrestados.
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este lunes la represión policial y solicitó al gobernador de Jalisco informar sobre las detenciones, así como hacer públicos los nombres de las personas arrestadas. Por su parte, Lemus justificó la intervención de policías estatales bajo el argumento de contener a “grupos de choque”, aunque también prometió investigar lo ocurrido.
La relatora de la ONU pidió verificar todas las denuncias de uso excesivo de la fuerza, malos tratos y posibles violaciones de derechos humanos. También solicitó proteger la integridad de las personas detenidas y pidió a las autoridades abstenerse de emitir discursos estigmatizadores contra quienes ejercen sus libertades fundamentales.
- Punto clave / Qué ocurrió: La ONU pidió investigar la presunta represión y las detenciones durante una protesta por agua contaminada en Guadalajara.
- Impacto o alcance: La movilización reunió a unas 10 mil personas; se reportaron decenas de heridos y 39 detenidos.
- Qué sigue: El Gobierno de Jalisco deberá informar sobre los arrestos y avanzar en la investigación prometida sobre la actuación policial.
La situación permanece bajo escrutinio mientras familiares de los detenidos exigen información sobre su paradero y condición jurídica. La investigación oficial deberá determinar responsabilidades y establecer si se vulneraron derechos durante la manifestación.




