Iniciativa Internacional Busca Preservar la Diversidad Microbiana
Las pequeñas formas de vida, como bacterias, virus y hongos, constituyen el microbioma y desempeñan un papel crucial en la salud humana. Estos microorganismos, presentes en el cuerpo humano, las plantas y el medio ambiente, contribuyen a procesos vitales como la digestión y la protección contra patógenos. Sin embargo, su diversidad está amenazada por prácticas humanas, lo que ha llevado a la creación de iniciativas destinadas a su preservación.
Este viernes se conmemora el Día Internacional del Microbioma, ocasión en la que un equipo internacional de científicos ha presentado un marco ético destinado a garantizar la preservación de un depósito mundial de microbiomas, similar al Banco Mundial de Semillas de Svalbard, que resguarda la biodiversidad de cultivos. La iniciativa busca recolectar y conservar microbios beneficiosos con la intención de abordar los desafíos crecientes que enfrenta este ecosistema.
Numerosos estudios apuntan a la creciente amenaza que enfrentan los microbiomas debido a la intervención humana. Actividades como el uso indiscriminado de antibióticos, la cesárea y las fórmulas lácteas han demostrado una reducción en la diversidad microbiana intestinal, elevando el riesgo de enfermedades como alergias y trastornos metabólicos. En el ámbito agrícola, prácticas no sostenibles, como el uso excesivo de pesticidas, han impactado negativamente los microbiomas del suelo, esenciales para el crecimiento de las plantas.
La preservación de los microbiomas ambientales también resulta crítica, ya que estos desempeñan un papel vital en la regulación de emisiones de gases de efecto invernadero y el mantenimiento de la estabilidad ecológica. Sin embargo, la contaminación, el cambio climático y la destrucción de hábitats amenazan estos sistemas.
La fase inicial de esta iniciativa, ya completada, ha permitido recolectar más de 2,000 muestras fecales y de alimentos fermentados de diversos países. Con el objetivo de ampliar la colección a 10,000 muestras antes de 2029, se está buscando establecer una sede permanente para el almacenamiento adecuado de los microorganismos, tentativamente en Suiza, Canadá u otras regiones con climas fríos.
El marco ético presentado enfatiza principios como la soberanía de los depósitos, la colaboración equitativa y el respeto al conocimiento local, asegurando que los recolectores originales mantengan el control sobre sus muestras. Asimismo, se busca garantizar que los beneficios derivados de esta preservación se distribuyan de manera justa, priorizando las consideraciones éticas relacionadas con las comunidades indígenas y la transparencia en la toma de decisiones.
Aunque se requieren tecnologías adicionales para maximizar el uso de estas colecciones, se anticipa que los esfuerzos científicos conducirán al desarrollo de nuevos tratamientos médicos, mejoras en prácticas agrícolas y la restauración de ecosistemas dañados. La comunidad científica sigue confiando en que, en un futuro cercano, será posible implementar técnicas efectivas de restauración de la diversidad microbiana.









