En la región de Donetsk, anexionada por Rusia en 2022, los ataques de Ucrania con drones han dejado a casi 500,000 personas sin suministro eléctrico. Según informes de autoridades afines a Moscú, el apagón afectó localidades como Donetsk, Makíivka, Gorlivka y Yasinuvata.
El líder de la autoproclamada república popular de Donetsk acusó al gobierno ucraniano de atacar la infraestructura energética en la zona controlada por Rusia, que abarca aproximadamente el 80% del territorio. A medida que se acercan las temperaturas invernales, la situación del suministro eléctrico en la región se torna crítica. Sin embargo, las autoridades locales afirmaron que ya se ha restablecido parcialmente la electricidad en algunas áreas.
Pushilin resaltó que, mientras las fuerzas ucranianas se enfocan en atacar las infraestructuras energéticas, las tropas rusas están ampliando su control territorial en el frente, especialmente en las cercanías del estratégico bastión de Pokrovsk. Se indicó que los combates continúan en la ciudad, donde los soldados rusos están trabajando para desplazar a las unidades ucranianas.
En días recientes, los drones ucranianos también han provocado incendios en varias refinerías en territorio ruso, lo que ha llevado a estas instalaciones a suspender temporalmente sus operaciones. Las autoridades de Kiev han señalado que sus ataques se dirigen principalmente a afectar la infraestructura energética para complicar el suministro de combustible al Ejército ruso, así como para limitar las capacidades de exportación de petróleo, una de las principales fuentes de ingresos del país.
En respuesta a estos acontecimientos, las fuerzas rusas han intensificado sus ataques contra las infraestructuras civiles de Ucrania, lo que ha llevado al presidente ucraniano a buscar asistencia energética en Francia, Grecia y España.





