Maniobras militares en Corea finalizan anticipadamente como gesto amistoso de EU con Pyongyang
Las fuerzas armadas de Estados Unidos y Corea del Sur concluyeron antes de lo previsto sus maniobras militares anuales, en una medida considerada un gesto conciliador hacia Corea del Norte. El ejercicio Ulchi Freedom Shield estaba programado para desarrollarse durante 11 días.
La decisión fue ordenada por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien solicitó al Pentágono reducir sustancialmente la duración y el alcance de las operaciones. El mandatario argumentó que mantiene una buena relación con el líder norcoreano, Kim Jong-un.
Las maniobras contemplaban dos fases para simular una eventual agresión norcoreana. La primera correspondía a operaciones defensivas, mientras que la segunda incluía acciones de contraofensiva, una etapa especialmente sensible para Pyongyang.
Estados Unidos y Corea del Sur también redujeron de 14 a siete los ejercicios conjuntos de entrenamiento de campo previstos durante las maniobras. La medida generó preocupaciones sobre el nivel de preparación militar de ambos países.
Corea del Norte desestimó el acercamiento. Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano, afirmó que la reducción en la duración y el alcance de los ejercicios no modificaba su carácter provocador y agresivo.
En respuesta, Corea del Norte lanzó al mar alrededor de 10 misiles balísticos de corto alcance. El Comando del Pacífico de Estados Unidos señaló que los lanzamientos no representaban una amenaza inmediata para su territorio ni para sus aliados en la región.
La postura norcoreana disminuyó las expectativas de una pronta reanudación del diálogo entre Donald Trump y Kim Jong-un. Sin embargo, el tono relativamente moderado de Kim Yo Jong sugirió que Pyongyang no ha cerrado por completo la posibilidad de futuras conversaciones.






