Activistas alertan sobre la vulnerabilidad de migrantes LGTBI en México
En el contexto del mes del orgullo LGTBI, organizaciones que defienden los derechos de los migrantes en el sur de México han expresado su preocupación por la situación crítica que enfrenta este grupo. Las personas indocumentadas no solo son objeto de discriminación debido a su estatus migratorio, sino que también enfrentan rechazos severos por su orientación sexual, lo cual limita su acceso a empleos y servicios de salud.
Un representante de una organización local destacó que la negación de apoyo a estas personas, sumada al incremento de violencias que ya han enfrentado en sus países de origen, intensifica su vulnerabilidad en México. Según informes, Chiapas es una de las entidades con mayor discriminación hacia las personas de la comunidad LGTBI, lo que se traduce en un entorno hostil para los migrantes que buscan asilo y una vida digna.
Datos de la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género (ENDISEG) del INEGI revelan que casi el 80% de la población de Chiapas justifica poco o nada la convivencia de parejas del mismo sexo. A nivel nacional, se estima que un 5.4% de la población, equivalente a 215,488 personas, se identifica dentro del espectro LGTBI.
Además, se enfatiza la necesidad de implementar políticas públicas y programas específicos que aborden las particularidades de salud sexual y derechos humanos de los migrantes LGTBI, quienes han sido discriminados con frecuencia, sin distinción de nacionalidad.
Testimonios de migrantes como Leo Correa, quien huyó de Cuba por motivos de represión, ponen de manifiesto las dificultades que enfrentan al llegar a México. Correa ha experimentado tanto la marginalización por ser migrante como el rechazo por su identidad sexual, lo que complica su integración laboral y social. A pesar de haber conseguido regularizar su situación, expresa la necesidad de un entorno más inclusivo.
Por su parte, Yesenia, también de Cuba, ha denunciado situaciones de discriminación desde su llegada a México, lo que ha limitado considerablemente sus oportunidades de empleo. Se ha visto obligada a optar por trabajos que la ponen en riesgo, como el trabajo sexual, lo que agrava su situación de vulnerabilidad y salud.
La situación es alarmante: entre 2014 y 2025, se han reportado al menos 739 casos de asesinatos y desapariciones de personas pertenecientes a la diversidad sexual y de género en México, según el Observatorio Nacional de Crímenes de Odio. Este contexto resalta la urgente necesidad de atención y protección para las personas LGTBI migrantes, que buscan un lugar seguro donde vivir y desarrollarse plenamente.








