En la frontera con Ceuta, familias marroquíes viven momentos de angustia a la espera de noticias sobre sus seres queridos, tras la reciente crisis migratoria. Una madre expresó su desesperación, pidiendo con lágrimas que su hijo regrese a casa.
Al menos 60 mil personas cruzaron la frontera en un solo día, según informes, lo que se ha convertido en la peor crisis migratoria entre Marruecos y España. Las autoridades españolas reportan al menos 67 muertes, la mayoría por ahogamiento, mientras que Marruecos no ha ofrecido cifras sobre posibles víctimas en su territorio.
Algunas mujeres se apoyan en la malla metálica del paso fronterizo, mirando al horizonte, con la esperanza de ver regresar a sus hijos. Otras permanecen sentadas en el muro que bordea la carretera costera, cerca de los accesos por los que algunos jóvenes regresan tras pasar tiempo en el enclave español.
Las preguntas sobre el paradero de los desaparecidos son constantes. Un hombre recibió la dolorosa noticia del hallazgo del cuerpo de su tío, quien intentó llegar nadando a Ceuta. En su lamento, su familia ahora planea los trámites para la repatriación.
En el mismo lugar, Karima espera ansiosamente noticias sobre su marido, desaparecido desde el jueves. Otra mujer, acompañada de su familia, busca a su hijo de 21 años, quien también intentó cruzar hacia Ceuta. La madre menciona que, tras perder su hogar en inundaciones, su hijo se obsesionó con migrar a España, a pesar de sus intentos de disuadirlo.
La incertidumbre se siente en el aire, donde las horas pasan y el flujo de personas que regresan sigue. Quienes vuelven enfrentan la dura tarea de informar a las familias sobre aquellos que aún no han regresado.







