México registró durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador la mayor cantidad de fosas clandestinas localizadas desde 2006, de acuerdo con un informe de la Universidad Iberoamericana. El estudio contabilizó mil 764 hallazgos en ese periodo, por encima de los registrados durante las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
El análisis reportó alrededor de 2 mil 844 fosas clandestinas, 8 mil 341 cuerpos y más de 52 mil restos humanos localizados en el país. Los datos fueron integrados a partir de registros oficiales y reportes de medios de comunicación.
Guerrero, Veracruz, Sonora, Guanajuato y Jalisco concentraron la mayor cantidad de hallazgos, con 416, 400, 381, 294 y 263 fosas, respectivamente. En esos estados también se recuperaron cientos de cuerpos, con Guerrero y Jalisco entre las entidades con mayores cifras.
El informe señaló una posible colusión entre grupos de la delincuencia organizada y agentes de los tres niveles de gobierno, así como un alto índice de impunidad. De acuerdo con el estudio, sólo uno por ciento de las carpetas de investigación relacionadas con desapariciones recibe atención.
El análisis también identificó las llamadas fosas de uso reiterado, en las que se encuentran nuevos restos humanos tiempo después de que el sitio fue asegurado por las autoridades. La crisis de desapariciones ha llevado a las familias de las víctimas a organizarse en más de 100 colectivos de búsqueda en el país.






