El hartazgo por la guerra en Ucrania, la escasez de gasolina, las restricciones de internet y el aumento de ataques contra la retaguardia rusa han debilitado la popularidad de Vladímir Putin y de Rusia Unida antes de las elecciones legislativas de este fin de semana. La combinación de presiones militares y problemas cotidianos afecta especialmente a conductores, jóvenes, emprendedores y ciudadanos que apoyan una salida negociada al conflicto.
Putin, quien cumplirá 74 años en octubre, emprendió una intensa campaña en Siberia, a unos 10 mil kilómetros de Moscú, debido a que en la Rusia europea sus desplazamientos se han limitado por la amenaza de los drones. El presidente intenta contener una caída en los niveles de respaldo similar a la registrada en 2018, cuando la controvertida reforma de pensiones provocó una pérdida de 18 puntos.
En esta ocasión, los sondeos de compañías oficiales calculan una disminución de entre 15 y 16 puntos desde marzo. Aunque la aprobación de Putin mejoró 2.4% en las últimas semanas, se ubica en 67.4%, uno de sus registros más bajos desde el comienzo de la guerra, después de haber superado el 80%. Rusia Unida también enfrenta un retroceso: reúne poco más de 20% de intención de voto en mediciones independientes y alrededor de 35% en las oficiales.
¿Qué factores explican el desgaste del oficialismo?
El cansancio por la campaña militar se ha intensificado durante el tercer año de la ofensiva. Según el Centro Levada, 59% de los rusos respalda el inicio de negociaciones de paz, aunque la cifra bajó ocho puntos desde la última ronda de conversaciones con mediación estadounidense, celebrada en febrero.
Los rumores sobre una nueva movilización también inquietan al Kremlin. La convocatoria de 2022 provocó el éxodo de casi un millón de hombres en edad militar. Putin rechazó esas versiones y las calificó como un ataque informativo contra Rusia.
La ralentización de internet y el bloqueo de plataformas como WhatsApp y Telegram han generado malestar entre sectores jóvenes y empresariales. El uso de redes privadas virtuales se volvió indispensable para acceder a diversos servicios, mientras las autoridades justifican las restricciones por razones de seguridad relacionadas con drones, estafas y sabotajes.
Desde junio, los ataques ucranianos contra refinerías agravaron la escasez de combustible. Una veintena de instalaciones fue golpeada en agosto y el refinado cayó a menos de cuatro millones de barriles diarios, con largas filas y mayores precios. Algunas refinerías permanecen inactivas hasta seis meses; además, se autorizó la venta de combustible de menor calidad importado de India, Kazajistán y Bielorrusia.
- Punto clave / Qué ocurrió: La popularidad de Putin cayó entre 15 y 16 puntos desde marzo.
- Impacto o alcance: La guerra, el internet restringido y la falta de gasolina afectan a ciudadanos de todo el país.
- Qué sigue: El Kremlin buscará movilizar su aparato administrativo para conservar una mayoría constitucional superior a 300 escaños.
Putin sostiene que el daño a las refinerías no es crítico, aunque admitió que los ataques representan un costo cercano a 1% del PIB. Con el respaldo oficialista en descenso, una baja participación, particularmente entre los partidarios de la paz, podría favorecer al Kremlin en la jornada electoral.









