Uno de cada tres niños y niñas de 5 a 9 años evaluados por el IMSS en Aguascalientes presenta sobrepeso u obesidad, de acuerdo con los registros obtenidos mediante mediciones de peso y talla realizadas por personal de la institución. El problema también alcanza a los adolescentes, aunque el Instituto precisó que las cifras corresponden únicamente a derechohabientes valorados y no representan a toda la población infantil y juvenil del estado.
La situación constituye una señal de alerta para la salud de los menores, debido a que el exceso de peso puede afectar su calidad de vida y generar complicaciones conforme avanzan hacia otras etapas de crecimiento. La doctora Hilda Mónica López, coordinadora de Prevención y Atención a la Salud del Seguro Social en Aguascalientes, señaló que entre los factores relacionados con esta problemática se encuentran los hábitos alimenticios y la genética.
El exceso de peso aumenta desde la infancia y alcanza a adolescentes
Entre los menores de cinco años evaluados por el IMSS, uno de cada nueve presenta sobrepeso y uno de cada 17 obesidad. Las proporciones se incrementan en el grupo de 10 a 19 años, donde uno de cada cuatro adolescentes tiene sobrepeso y uno de cada siete presenta obesidad.
La especialista subrayó que estos datos deben interpretarse con precisión, ya que fueron obtenidos exclusivamente a partir de niñas, niños y adolescentes que acudieron a los servicios del Instituto y fueron sometidos a mediciones de peso y talla. Por ello, no es posible extrapolarlos a la totalidad de la población de Aguascalientes.
Ante este panorama, el Seguro Social llamó a madres, padres y personas cuidadoras a revisar tanto la alimentación como los hábitos cotidianos de los menores. La preparación de la lonchera escolar, explicó López, puede contribuir a mejorar la dieta familiar sin representar necesariamente un gasto adicional.
Entre los alimentos sugeridos se encuentran huevo, frijoles, tortilla, queso, avena, frutas y verduras, que pueden combinarse de distintas formas para hacerlos atractivos y aportar nutrientes durante el crecimiento. Para un refrigerio equilibrado, el IMSS recomendó incluir agua simple, fruta, verduras, algún cereal o leguminosa y un alimento de origen animal, además de limitar productos con exceso de azúcares, grasas y sodio.
El sobrepeso y la obesidad infantil pueden relacionarse con niveles elevados de glucosa, colesterol y presión arterial, así como con problemas del sueño y afectaciones a la salud física y emocional. A largo plazo, también pueden elevar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.
El IMSS recordó que la lonchera no sustituye el desayuno ni la comida. Las familias que requieran orientación pueden acudir a los servicios del Instituto, donde se ofrece la estrategia NutrIMSS, materiales de orientación alimentaria y una guía para madres, padres o tutores de niñas y niños de 5 a 9 años.






