La integración de la industria automotriz en América del Norte se mantendrá, a pesar de las tensiones comerciales provenientes de Estados Unidos, de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), según declaraciones del presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA). Este sector, que representa un 4% del producto interno bruto (PIB) nacional, buscará eliminar las barreras arancelarias durante las discusiones sobre la verificación del tratado, con el objetivo de seguir compitiendo a nivel global.
El líder de la AMIA subrayó que, a pesar de los desafíos impuestos por las políticas estadounidenses, el sector está preparado para defender las reglas de origen y abogar por la eliminación de un arancel del 25%, argumentando que este ha sido un obstáculo para el crecimiento del sector en las últimas tres décadas. La importancia del mercado norteamericano es evidente, puesto que de los más de 3.5 millones de vehículos que México exporta anualmente, aproximadamente 2.85 millones tienen como destino Estados Unidos.
En cuanto al desempeño del sector, las cifras entre enero y noviembre reflejan una estabilidad casi total respecto al año anterior, con leves caídas de 1.5% en producción y 1.6% en exportaciones, y un incremento del 1% en ventas internas. El presidente de la AMIA destacó el alto nivel de interdependencia en la cadena de suministro, mencionando que algunas autopartes cruzan la frontera hasta siete veces y que ciertos productos son fabricados exclusivamente en uno de los países para abastecer a los otros.
Asimismo, se mencionó que América del Norte produce cerca de 17 millones de vehículos al año, casi la mitad de los más de 31 millones que produce China. Esta realidad refuerza la necesidad de cooperación entre México, Estados Unidos y Canadá, ya que la falta de un trabajo conjunto podría resultar en una pérdida de competitividad frente a otras regiones.
Estados Unidos ha iniciado una consulta específica sobre el sector automotriz para evaluar la aplicación de las reglas de origen, mientras que México está promoviendo ajustes internos como la iniciativa para imponer aranceles a vehículos terminados, en un esfuerzo por fortalecer la producción nacional. La AMIA ha expresado su apoyo a estas medidas y ha resaltado la relevancia de la industria que, a diario, fabrica alrededor de 11 mil vehículos, movilizando miles de toneladas en autopartes.
Pese a las tensiones políticas en curso, se destaca que tanto la industria automotriz estadounidense como la canadiense coinciden en la importancia de preservar el T-MEC como un elemento clave para el crecimiento y la estabilidad del sector.







