El futbol uruguayo quedó envuelto en un escándalo este martes 1 de septiembre de 2026, luego de que tres aficionados del Danubio invadieran la cancha durante el partido ante Montevideo City Torque, disputado en el Parque Rivera, para confrontar a los jugadores de su propio equipo. Los seguidores ingresaron cuando Danubio perdía 2-0 en un duelo de la Copa y provocaron momentos de tensión sobre el cierre del encuentro.
Los hinchas saltaron desde las gradas hacia el terreno de juego y avanzaron en dirección al mediocampo. La situación se agravó cuando uno de los invasores empujó por la espalda a un futbolista del Danubio, acción que generó una reacción inmediata dentro del campo.
El arquero Kevin Martínez salió en defensa de sus compañeros y encaró a los aficionados, a quienes repelió durante varios metros del terreno de juego. La respuesta del portero elevó la tensión en los minutos finales, mientras jugadores y otros integrantes del partido intentaban contener el incidente.
La policía retiró a los invasores del campo
Después de varios minutos de incertidumbre, los ánimos comenzaron a calmarse y los tres aficionados fueron retirados por la policía. El encuentro quedó marcado por la invasión y por la agresión contra los propios jugadores de Danubio, en una escena que interrumpió el desarrollo normal del compromiso.
El episodio generó una amplia repercusión en Sudamérica debido a la violencia registrada dentro del campo. Las imágenes de los seguidores ingresando desde las tribunas y de la reacción del arquero se hicieron virales rápidamente, colocando al futbol uruguayo bajo el foco internacional.
La invasión ocurrió en un contexto adverso para Danubio, que se encontraba abajo en el marcador por dos goles ante Montevideo City Torque. El incidente también evidenció la tensión que puede provocar el resultado deportivo entre los aficionados y los integrantes de un equipo, aunque en este caso la protesta terminó trasladándose directamente al terreno de juego.
Hasta el momento, el hecho central confirmado es que los tres invasores fueron detenidos y retirados por la policía tras la confrontación. El escándalo ocurrido en el Parque Rivera mantiene la atención sobre la seguridad en los estadios y sobre las posibles consecuencias de una invasión de cancha durante un partido oficial.






