Irán declaró persona non grata a dos diplomáticos franceses destinados en Teherán, a quienes acusó de realizar “actividades ilegales”. La medida les impedirá ingresar nuevamente al país, aunque actualmente se encuentran fuera de territorio iraní.
El Ministerio de Exteriores de Irán señaló que ambos diplomáticos sostuvieron una reunión secreta en Teherán con personas sospechosas de estar involucradas en un caso de infiltración e injerencia extranjera.
La cancillería iraní afirmó que esas actividades violaron el derecho internacional, en particular la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.
La decisión se produjo después de que Francia anunciara la expulsión de dos diplomáticos iraníes destinados en París, en respuesta a una presunta agresión contra dos representantes franceses en Irán. Teherán negó esa acusación.
Francia sostuvo que las autoridades iraníes, en lugar de esclarecer los hechos y sancionar a los responsables, formularon acusaciones contra sus agentes y fabricaron un caso de injerencia para justificar sus acciones.
Previamente, el Ministerio de Inteligencia iraní había acusado a los diplomáticos franceses de participar en una operación de infiltración e injerencia y advirtió que el gobierno francés tendría que responder por las actividades de sus representantes.






