La selección de Irlanda confirmó que disputará sus próximos partidos de la UEFA Nations League contra Israel, pese a la presión interna para boicotearlos por la situación en Gaza. La decisión se tomó el sábado, después de varias horas de conversaciones entre los jugadores, el abandono de la concentración de un integrante del plantel y una votación en la que una “mayoría significativa” respaldó continuar con el calendario.
Irlanda enfrentará a Israel este domingo en Debrecen, Hungría, en un encuentro que originalmente corresponde a la localía israelí. La conferencia de prensa y el entrenamiento fueron retrasados más de cinco horas debido al debate dentro del hotel del equipo. David Courell, director ejecutivo de la Asociación de Futbol de Irlanda (FAI), explicó que un jugador manifestó su incomodidad con disputar el partido y comunicó su intención de retirarse de la convocatoria.
Aunque la identidad del futbolista no fue confirmada oficialmente durante la conferencia, informes señalaron que el arquero Gavin Bazunu expresó el viernes por la noche que no quería jugar. El entrenador Heimir Hallgrimsson indicó que un jugador abandonaría la concentración, mientras el resto del plantel continuaría con la preparación y mantendría nuevas conversaciones.
¿Qué medidas tomará Irlanda durante los partidos contra Israel?
Los futbolistas utilizarán brazaletes negros en reconocimiento a las vidas perdidas en el conflicto y no participarán en algunos elementos de la ceremonia previa al encuentro. Además, la FAI y los jugadores realizarán una contribución significativa a obras benéficas con los honorarios de los dos partidos contra Israel y con la recaudación del duelo frente a Austria, programado en Dublín el 1 de octubre.
Ninguno de los dos encuentros contra Israel estará abierto a aficionados irlandeses. El segundo partido se jugará el 4 de octubre en Backa Topola, Serbia, como localía neutral de Irlanda. La FAI había anunciado en junio el cambio de sede por “razones operativas”, después de llamados generalizados al boicot.
La presión también se reflejó fuera del equipo. Más de 160 deportistas irlandeses firmaron una carta para pedir que se reconsiderara la participación, mientras hubo protestas frente al hotel de la selección en Dublín. El sindicato SIPTU colocó un cartel en el centro de la ciudad con mensajes que instaban a los jugadores a actuar conforme a su conciencia.
- Punto clave / Qué ocurrió: Irlanda votó continuar con sus compromisos ante Israel, pese a la salida de un jugador de la concentración.
- Impacto o alcance: Los partidos se jugarán en sedes neutrales y sin aficionados irlandeses; habrá brazaletes negros y actos de protesta simbólica.
- Qué sigue: El primer partido será este domingo en Debrecen y el segundo se disputará el 4 de octubre en Backa Topola.
La FAI sostiene que un boicot podría provocar sanciones severas de la UEFA, mientras la postura institucional continúa siendo cuestionada por sectores del futbol irlandés. La emisora RTÉ ofrecerá una cobertura reducida de ambos encuentros y no aceptará publicidad ni patrocinio relacionado con ellos.







