Antes de convertirse en Juan Gabriel, Alberto Aguilera Valadez enfrentó una infancia marcada por la pobreza, la soledad y la ausencia de su padre.
Nació en Parácuaro, Michoacán, en una familia numerosa. Después de una crisis emocional, su padre fue internado en el hospital psiquiátrico La Castañeda.
Su madre, Victoria Valadez, tuvo que salir de Michoacán con sus hijos en busca de mejores oportunidades. La familia finalmente llegó a Ciudad Juárez, ciudad que Alberto consideró su hogar.
En la frontera vivió dificultades económicas. Sus hermanos comenzaron a trabajar desde jóvenes, mientras él buscaba abrirse camino y descubría distintas expresiones musicales.
Durante su infancia ingresó a un internado conocido como “El Tribunal”. Ahí conoció al maestro Juan Contreras, quien identificó su talento y le enseñó a tocar la guitarra.
Con su apoyo, Alberto comenzó a componer canciones. A los 13 años escribió su primera pieza musical.
Para sobrevivir, trabajó como hojalatero, artesano, vendedor ambulante y mesero. Al mismo tiempo, buscaba oportunidades para cantar en clubes y centros nocturnos de Ciudad Juárez.
La música se convirtió en su refugio y en el camino que lo llevó a construir la carrera de Juan Gabriel.






