En Tlalnepantla, Estado de México, un juez de control dictó prisión preventiva oficiosa contra Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, señalados como presuntos responsables del homicidio del tecladista de Camilo Séptimo, Jonathan Meléndez; su esposa, su hija de tres años y una trabajadora del hogar, ocurrido el pasado 1 de septiembre de 2026.
La audiencia comenzó alrededor de las 14:00 horas en el Centro Penitenciario de Reinserción Social de Tlalnepantla, donde ambos detenidos permanecen recluidos. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó que la defensa solicitó la duplicidad del término constitucional, por lo que la autoridad judicial determinó reanudar la audiencia a las 9:30 horas del miércoles 9 de septiembre.
Los abogados de los acusados también pidieron que la comparecencia se realizara de manera privada; sin embargo, el juez de control rechazó esa solicitud. A los detenidos se les imputan los delitos de homicidio calificado cometido en agravio de dos o más personas, interrupción del embarazo de una mujer y crueldad animal.
Investigan robo de un dispositivo con bitcoins
De acuerdo con la investigación de la FGJEM, el móvil del multihomicidio habría sido el robo de un dispositivo conocido como “caja fría”, en el que presuntamente se encontraban cantidades millonarias de dólares en bitcoins. Los acusados creían que el dispositivo estaba en el departamento del músico.
La Fiscalía sostiene que Diego Sebastián “N”, identificado como socio y probable autor intelectual y material de los hechos, habría planeado pagarle 2 millones de pesos a Gerardo “N” por auxiliarlo en el ilícito. El primero también cuenta con nacionalidad argentina, de acuerdo con la información ministerial.
La investigación señala que Diego Sebastián “N”, considerado el principal agresor, presuntamente maniató a las víctimas con cinchos y cinta industrial para después asesinarlas con un arma equipada con silenciador.
Por el delito de homicidio calificado, los imputados podrían enfrentar una pena de 25 a 70 años de prisión por cada una de las cuatro víctimas. Además, la legislación contempla de 3 a 6 años por maltrato animal y de 5 a 10 años por el delito relacionado con la interrupción del embarazo.
El único sobreviviente fue el hijo de seis años del músico, quien fue localizado sin heridas ni signos de violencia y posteriormente quedó bajo el cuidado de sus abuelos. La situación jurídica de los detenidos será definida tras la reanudación de la audiencia programada para el 9 de septiembre.






