En Járkov, un ataque balístico contra un edificio residencial dejó diez muertos, entre ellos dos menores, y causó daños significativos, informaron las autoridades locales. La cifra de víctimas y el hallazgo de cuerpos bajo los escombros subrayan el impacto directo del bombardeo en la ciudad.
El alcalde de Járkov, Ígor Terejov, señaló que el décimo cuerpo fue encontrado entre los restos del bloque de cinco plantas. La oficina de la administración militar regional indicó que de la octava víctima sólo se recuperaron fragmentos.
El número de heridos asciende a diez personas, entre ellas niños de seis y once años y una joven de 17, según los reportes oficiales. Los servicios de emergencia trabajaron en las labores de búsqueda y atención a los afectados.
El ministro de Exteriores, Andrí Sibiga, calificó al ataque como ejemplo del terrorismo del Estado ruso y reclamó no flexibilizar las sanciones, sino aumentar la presión internacional para restablecer la paz. Afirmó además que el régimen de Moscú extiende su influencia generando inseguridad fuera de Ucrania y colabora con actores que aumentan amenazas regionales.
Las autoridades militares informaron que desde la tarde y durante la noche se llevó a cabo un ataque combinado contra infraestructuras críticas con misiles y drones. Según la Fuerza Aérea, las fuerzas atacantes emplearon dos misiles hipersónicos Zircon, 13 misiles balísticos Iskander-M/S-400, 14 misiles de crucero Kalibr y 480 drones de diversos tipos, cerca de 290 de ellos Shahed.
La defensa antiaérea ucraniana reportó haber derribado o neutralizado ocho misiles balísticos Iskander-M/S-400, 11 misiles de crucero Kalibr y 453 drones de ataque. La Fuerza Aérea agregó que se registraron impactos de nueve misiles y 26 drones en 22 ubicaciones, así como la caída de fragmentos de vehículos aéreos no tripulados en cinco puntos.







