La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que lanzó, entre el domingo 30 y la madrugada del lunes 31 de agosto de 2026, un ataque con misiles y drones contra dos bases militares estadounidenses ubicadas en Jordania, en represalia por un bombardeo de Washington contra la isla iraní de Larak, en el estrecho de Ormuz.
En un comunicado difundido por agencias iraníes, el cuerpo de élite aseguró que la operación tuvo como objetivos las bases de Al Azraq y Rey Hussein. La Guardia Revolucionaria sostuvo que los ataques provocaron “grandes daños”, aunque hasta el momento no se ha informado de manera independiente cuál fue el impacto sobre las instalaciones ni si hubo víctimas.
La ofensiva iraní fue presentada como una respuesta directa al bombardeo estadounidense realizado horas antes contra la isla de Larak. De acuerdo con fuentes del Ejército de Estados Unidos citadas por medios locales, la operación buscaba destruir cohetes que tenían cargadas minas marinas destinadas a ser colocadas en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el tránsito marítimo y energético.
La Guardia Revolucionaria indicó que el ataque estadounidense dejó personas heridas y víctimas mortales, pero no proporcionó una cifra concreta. Un portavoz del organismo calificó la acción de Washington como una “agresión terrorista” y advirtió que sería “castigada”.
Primer ataque reportado contra bases estadounidenses desde finales de julio
Versiones difundidas en Estados Unidos señalaron que los proyectiles y drones dirigidos contra Jordania fueron interceptados por el Ejército norteamericano. Sin embargo, la información disponible no precisa cuántos artefactos fueron neutralizados ni si alguno alcanzó las instalaciones militares.
El episodio representa el primer ataque iraní del que se tiene constancia desde finales de julio, cuando se reportaron bombardeos contra decenas de objetivos militares vinculados con la Guardia Revolucionaria iraní. La nueva escalada ocurre después de un periodo de más de un mes sin acciones similares informadas públicamente.
Hasta el cierre de la información, no se habían detallado las medidas que adoptará Estados Unidos ni la postura oficial de las autoridades jordanas sobre el lanzamiento de misiles y drones desde territorio iraní hacia las bases ubicadas en Jordania.







