Félix Salgado Macedonio mantiene su estrategia para buscar la gubernatura de Guerrero, pese a que Morena le cerró la puerta como candidato por ser padre de la actual mandataria estatal, Evelyn Salgado. Ante la falta de respaldo partidista, el senador analiza una posible candidatura independiente y busca apoyos dentro de su estructura política.
La dirigencia de Morena comenzó a definir las candidaturas para los comicios de 2027, pero Guerrero permanece fuera de los primeros anuncios debido a las tensiones internas. En la entidad persisten las disputas entre Esthela Damián, Beatriz Mojica y el propio Salgado, por lo que la definición podría prolongarse.
El senador continúa recorriendo Guerrero y exige espacios para su grupo en ciudades como Chilpancingo, Acapulco e Iguala. Su objetivo es preservar el trabajo territorial construido durante los últimos años y mantener capacidad de negociación dentro del escenario político estatal.
En el oficialismo existe preocupación por los contactos de Salgado con integrantes de su equipo para analizar una nueva fórmula política y electoral fuera de Morena. La estrategia podría modificar el equilibrio de fuerzas en Guerrero y abrir una disputa entre el liderazgo familiar del senador y la estructura institucional de la llamada Cuarta Transformación.
La posible candidatura independiente también genera malestar en el poder ejecutivo federal, debido a que implicaría competir al margen de la definición partidista y dificultaría la construcción de un consenso partidista en el estado. El escenario ocurre mientras Morena busca ordenar sus candidaturas mediante una estrategia nacional para 2027.
Salgado ha reconocido públicamente los límites impuestos por Morena, pero no ha abandonado su aspiración de gobernar Guerrero. La reforma legislativa y las reglas electorales aplicables definirán el margen real de una eventual candidatura independiente, mientras la diplomacia interna y las negociaciones entre grupos continuarán en los próximos meses.
Aunque el senador podría mantener una posición relevante en el Senado hasta 2030 y evaluar una candidatura posterior, esa alternativa no parece satisfacer su objetivo inmediato. Por ahora, sus recorridos, reuniones y contactos políticos mantienen abierta una disputa que podría tener consecuencias para Morena y para la sucesión estatal de 2027.






