Apenas seis pasajeros por unidad utilizan al día la tarjeta de prepago para cubrir la tarifa general del transporte público en San Juan del Río, pese a que el sistema busca modernizar el servicio, reducir el manejo de efectivo y mejorar la seguridad a bordo.
La modalidad comenzó a implementarse el 1 de agosto y todavía se encuentra en una etapa inicial. Prócoro Martínez Hernández, secretario general y apoderado legal del Sindicato Unión Taxibuses CTM, señaló que los usuarios necesitan tiempo para familiarizarse con esta alternativa.
En la capital queretana, el pago electrónico tiene varios años de operación; sin embargo, en San Juan del Río su adopción apenas comienza como parte del proceso de modernización del transporte público en la zona metropolitana del estado.
Uno de los principales beneficios es la reducción del efectivo que circula dentro de los autobuses, lo que puede contribuir a inhibir asaltos y fortalecer las condiciones de seguridad para pasajeros y operadores.
El pago con tarjeta también permitiría que los conductores concentren su atención en la movilidad urbana, al evitar tareas como recibir billetes y entregar cambio, especialmente durante los recorridos con congestionamiento vehicular.
De acuerdo con el representante transportista, esta disminución de distracciones podría ayudar a reducir riesgos de tránsito y siniestros. Además, conducir sin combinar constantemente el cobro con la operación de la unidad puede disminuir el estrés de los operadores.
Actualmente, el uso de la tarjeta de prepago es voluntario y no se ha informado si las autoridades contemplan volverlo obligatorio. El llamado del sector es que más usuarios adopten gradualmente el sistema.
Los concesionarios representados por el sindicato operan diariamente entre 85 y 90 unidades, por lo que los aproximadamente seis usuarios por unidad que pagan con tarjeta todavía representan una proporción baja frente al total de pasajeros.
El sector espera que la adopción aumente con el tiempo, al considerar que el pago electrónico puede agilizar el abordaje y convertirse en un paso importante para la modernización del transporte público en San Juan del Río y El Bajío.






