Comerciantes denunciaron pagos por mobiliario a Custom Bajío. El Ayuntamiento niega haber contratado a la empresa y sostiene que lo obligatorio era uniformar los puestos.
Guanajuato, Gto.— El Festival de Día de Muertos terminó, pero la discusión sobre cuánto pagaron los comerciantes y quién estableció las condiciones para vender en el Túnel de Tradición continúa. Las denuncias por cuotas de miles de pesos derivaron en cuestionamientos al gobierno de Samantha Smith y en explicaciones distintas sobre la participación de Custom Bajío.
Expositores entrevistados por AM denunciaron pagos de entre 3 mil 500 y 6 mil 500 pesos, y algunos superiores, por mobiliario cuya contratación describieron como obligatoria. También señalaron restricciones para instalar sus propios equipos y espacios reducidos para trabajar.
La controversia se concentra en cómo se organizó la actividad comercial dentro de la calle Subterránea y qué margen tuvieron los participantes para elegir a su proveedor.
¿Era obligatorio contratar el mobiliario?
De acuerdo con la cobertura de POPLab, el 28 de octubre la directora de Turismo, Hospitalidad y Economía, Denisse Michelini Ojeda, afirmó que la renta era obligatoria para controlar las dimensiones y distribución de los puestos.
Sin embargo, durante la presentación de resultados del festival sostuvo que la obligación consistía en mantener una imagen uniforme y que contratar a Custom Bajío era una recomendación. La alcaldesa respaldó esa explicación.
La funcionaria señaló que alrededor de 200 comerciantes contrataron a la empresa y otros 100 utilizaron su propio mobiliario, según el mismo reporte.
Custom Bajío niega una concesión municipal
La empresa presentó una postura distinta a las versiones que la identificaban como concesionaria del espacio.
En un comunicado difundido por Correo, Custom Bajío aseguró que no recibió una concesión para explotar la vía pública ni administró recursos del erario municipal. Describió su intervención como una prestación de servicios privados de infraestructura, mobiliario, imagen comercial, señalización y logística.
También sostuvo que la autorización de espacios públicos y la supervisión administrativa correspondían a las autoridades.
Renta de mobiliario y permisos: dos pagos diferentes
La tesorera municipal, Irma Mandujano García, declaró a Correo que el Ayuntamiento no celebró un contrato con Custom Bajío y que los servicios se acordaron entre la empresa y particulares.
Añadió que el pago por ocupar la vía pública constituye un concepto distinto al arrendamiento de mobiliario. Por ello, la ausencia de ingresos municipales por las rentas no elimina la discusión sobre los permisos y derechos correspondientes.
¿Qué sigue en la revisión?
Según POPLab, la administración informó que solicitó una revisión a la Contraloría Municipal y manifestó disposición ante una eventual auditoría del Congreso.
El seguimiento deberá esclarecer las condiciones comunicadas a los comerciantes, la selección del proveedor y las obligaciones de cada participante. La revisión anunciada no equivale a una resolución que acredite irregularidades o responsabilidades.









