Volkswagen suspendió, al menos por ahora, el desarrollo del esperado Golf 100% eléctrico en su planta de Wolfsburgo, Alemania, una decisión que deja en el aire el relevo eléctrico del actual ID.3 y evidencia la presión financiera que atraviesa el grupo. Thomas Schaefer, director ejecutivo de las marcas de volumen de Volkswagen, reconoció que detener el proyecto fue una medida especialmente difícil por el significado del Golf para la compañía y para la ciudad donde se fabrica.
El modelo, conocido como ID. Golf, estaba destinado a convertirse en la novena generación del compacto y en uno de los principales símbolos de la transición eléctrica de la marca. Sin embargo, el impacto de los aranceles, la competencia de los fabricantes chinos y los problemas acumulados en materia industrial y de software han reducido el margen de maniobra del consorcio alemán.
La situación financiera explica el alcance del ajuste. Durante el tercer trimestre, el Grupo Volkswagen registró pérdidas de 1,580 millones de euros, su mayor resultado trimestral negativo en más de una década. Además, la planta de Wolfsburgo enfrenta un déficit de 300 millones de euros frente a su objetivo de reducción de costos, en un contexto de reestructuración internacional que contempla el despido de 100,000 trabajadores.
¿Qué implica la pausa para el Golf eléctrico y para Volkswagen?
El lanzamiento del nuevo Golf eléctrico estaba previsto inicialmente para 2028, después se movió a 2029 y posteriormente se retrasó hasta 2030. El proyecto dependía de la plataforma modular SSP (Scalable Systems Platform), concebida como la base tecnológica de los futuros vehículos eléctricos del grupo, con mejoras relevantes en recarga y capacidades de conducción autónoma de nivel 4.
La plataforma debía comenzar a utilizarse en Wolfsburgo en 2026, pero los retrasos acumulados han dejado su desarrollo en suspenso. La pausa también se produce mientras Volkswagen evalúa el futuro de varias instalaciones alemanas, entre ellas Hannover, Emden y Zwickau, además de Neckarsulm, perteneciente a Audi. La decisión de Audi de trasladar la producción de sus SUV de lujo de Alemania a Estados Unidos incrementó el malestar entre los trabajadores.
- Punto clave / Qué ocurrió: Volkswagen suspendió el desarrollo del Golf totalmente eléctrico en Wolfsburgo.
- Impacto o alcance: El proyecto afecta al futuro eléctrico del Golf, a la planta alemana y a la estrategia tecnológica del grupo.
- Qué sigue: La compañía deberá definir si retoma el desarrollo y cómo reorganiza sus plantas, costos y calendario de lanzamientos.
Aunque los trabajadores sostienen que la paralización no necesariamente retrasará el lanzamiento y que el tiempo perdido podría recuperarse, el Golf eléctrico permanece sin una fecha firme. Por ahora, Volkswagen concentra sus esfuerzos en reducir costos y resolver los retrasos que mantienen en el aire tanto la plataforma SSP como el futuro de su compacto más emblemático.










